El espacio de Gea

Entre la tierra y el cielo

Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2007.

Donde habite el olvido

20070703231045-lirio-recorte.jpg

Una de las características de la literatura es la intertextualidad, es decir, la inserción en un texto de otro texto o verso, que el autor retoma de sus propias obras o de las de algún otro autor.

 

No es sorprendente pues que, a partir de una frase, idea o verso ya existentes, otro autor, normalmente posterior, haga suyas algunas de esas palabras como fuente de inspiración para elaborar su propia obra.

 

Citaré como ejemplo un verso precioso; uno de esos versos que, una vez escuchados o leídos, adquieren la excepcionalidad de ser recordados ya para siempre:

 

"Donde habite el olvido".

 

Además de haber podido reconocerlo por ser citado en alguna canción -de Sabina, por ejemplo- no nos costará demasiado recordar que pertenece a un hermosísimo poema de Luis Cernuda, el gran poeta sevillano, que además da título a uno de sus libros de poemas.

 

Y sin embargo, el verso en su origen pertenece a Gustavo Adolfo Bécquer, a quien Cernuda quiso rendir homenaje y quien influyó en una determinada época en su poesía.

 

Así pues, vemos un ejemplo de intertextualidad entre estos dos magníficos poetas, ambos sevillanos, aunque de diferentes épocas y características literarias, donde un verso ya existente se convierte en el germen de inspiración para una obra posterior.

 

Hay que dar, no obstante, al César lo que es del César, y a Bécquer la autoría de su "inovidable": "Donde habite el olvido".

Dejo los respectivos poemas de ambos autores:

 

RIMA LXVI

¿De dónde vengo?... El más horrible y áspero

de los senderos busca,

las huellas de unos pies ensangrentados

sobre la roca dura,

los despojos de un alma hecha jirones

en las zarzas agudas,

te dirán el camino

que conduce a mi cuna.

 

¿A dónde voy? El más sombrío y triste

de los páramos cruza,

valle de eternas nieves y de eternas

melancólicas brumas.

En donde esté una piedra solitaria

sin inscripción alguna,

donde habite el olvido,

allí estará mi tumba.

 

Gustavo Adolfo Bécquer (1836 - 1870)

 

- - -

 

DONDE HABITE EL OLVIDO

 

Donde habite el olvido,

en los vastos jardines sin aurora;

donde yo sólo sea

memoria de una piedra sepultada entre ortigas

sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.

 

Donde mi nombre deje

al cuerpo que designa en brazos de los siglos,

donde el deseo no exista.

 

En esa gran región donde el amor, ángel terrible,

no esconda como acero

en mi pecho su ala,

sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.

 

Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,

sometiendo a otra vida su vida,

sin más horizonte que otros ojos frente a frente.

 

Donde penas y dichas no sean más que nombres,

cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;

donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,

disuelto en niebla, ausencia,

ausencia leve como carne de niño.

 

Allá, allá lejos;

donde habite el olvido.

Luis Cernuda (1902 - 1963)

03/07/2007 22:59 Autor: alnilam. Gea. Tema: Apuntes literarios Hay 10 comentarios.

Ver para creer...

20070708212901-desespero2ls2.jpg

Soy escéptica por naturaleza. Si en otra vida hubiera sido personaje bíblico, sin duda hubiera sido Santo Tomás. Fijo. Porque suelo ser de las que: si no lo veo, no lo creo.

 

Lo que en realidad quiero decir, ya que tiene su ironía por lo que os voy a contar, es que no soy persona de creencias esotéricas, predicciones astrológicas, cartas astrales, lecturas de manos o posos raros; no me interesa nada todo eso de los médiums, ni la tan trillada energía positiva de futurólogos o pseudocuranderos. Soy así. Y no se me ocurriría nunca ponerme en sus manos.

Bueno, miento. El otro día sí. Involuntariamente. Os cuento:

 

Tengo unos vecinos de rellano, un matrimonio mayor, los únicos con los que he intercambiado alguna conversación, normalmente originada por las buenas migas que hacían mis gatos con su perro cuando se colaban en su terraza y se acomodaban en su sillón, desplazando al pobre can.

 

Es una pareja muy peculiar: ella profesora y él ATS; pero, además, dicen tener "poderes para curar" a través de una energía sobrenatural que aplican con sus manos. Tienen visitas de gente a menudo, aunque, eso sí, totalmente gratis, porque a ellos les gusta compartir el don que dicen poseer. La verdad es que son "raros" pero de buen trato.

 

Bien, pues el otro día, estando yo en plena crisis jaquecosa, llama este vecino a mi puerta porque le tenía que firmar, como presidenta que me toca ser de esta mi comunidad, unas facturas para el administrador. Una vez firmadas, y al comentarle que tenía una fuerte migraña, el hombre, sin darme opción, me dirige hacia una silla de mi comedor:

 

- Siéntate, que te voy a quitar el dolor.

- ¿Cómo?

- Tú calla y relájate.

 

Se coloca entonces detrás de mí, tras el respaldo de la silla, y empieza a masajear y pulsar todas las zonas de mi cabeza; desde los parietales a los temporales; desde el frontal al occipital, al tiempo que parecía entrar en una especie de trance, emitiendo aparatosos sonidos guturales y una respiración fuerte y entrecortada.

 

- ¡¡Ggggggg!!

- Oye, Paco, no te preocupes, ya me pasará.

- ¡¡Shrrrrhhh!!

- Si ya me iba a tomar el Hemicraneal.

- ¡¡Auggggg!!

- Es que mi migraña es muy rebelde.

- ¡¡Gggggggg!!

- De verdad, yo te lo agradezco, pero...

- ¡¡Ggggggg... Augggggg!!

 

No os podéis imaginar la horrorosa sensación de tener en mi cogote tanta concentración paranormal, tanto resoplido y fuelle respiratorio. Miedo. Mucho miedo. Lo confieso, sentí miedo, porque creía que iba a darle un yuyu allí mismo; tal era su entrega y vehemencia. Yo no sabía si reír, llorar o gritar.

 

A todo esto, mi asustado gato Bartolo -a una prudente distancia- por pura mímesis y como defendiéndome, empezó también a bufarle a él sin parar. Debía de pensar que para bufidos los suyos, que eran mucho más propios.

 

Al fin mi vecino dio por terminada la sesión -se me hizo eterna- y al mirarle a la cara aún tuve más miedo. Estaba lívido y sudoroso, ido, traspuesto.

 

- ¿A que estás mejor?

 

No pude ni responderle. Le sonreí y lo acompañé a la salida dándole las gracias, y él, exhausto pero orgulloso de su buena obra, entró en su casa.

Yo, estupefacta, con más dolor de cabeza aún, me tomé la medicación habitual y, como alma que lleva el diablo, puse pies en polvorosa y me fui a casa de mi madre para explicarles mi insólita experiencia. Necesitaba contarlo. Allí nos dio por reír sin parar, sobre todo cuando les intentaba recrear tan exorcista escena.

 

Desde entonces, cuando voy a salir de casa necesito atisbar por la mirilla, no fuera a toparme con él en el rellano y se interesara por mi migraña... ¡Oh, no, otra sesión no! Y es que llevo aún latente en mi cogote, como una gutural espada de Damocles, ese resoplido monumental que no quiero percibir nunca mais; al menos no en mi nuca. Antes me corto la cabeza.

 

Qué cosas nos pasan a las descreídas... ¡Ozú!

 

Gea.  

08/07/2007 21:31 Autor: alnilam. Gea. Tema: Para sonreír Hay 11 comentarios.

Asfixia

20070717001953-asfixia1.jpg

Me ahoga el aire al respirar tu ausencia,

que llena a borbotones el vacío

que quedó tras de ti, tan mudo y frío,

y me asfixian la duda y la impotencia.

 

Me oprime el aire, sí, sin tu presencia,

y en busca de tu sombra desvarío

y mantengo el absurdo desafío

de no querer rendirme a la evidencia.

 

No estás aquí aunque lo ocupas todo

y me inundas de angustia y de tormento;

todo lo invades, lo acaparas todo.

 

Y presa de este ahogo, cruel y lento,  

voy buscando un resquicio, algún recodo,

donde aún pudiera respirar tu aliento.

 

Gea.

17/07/2007 00:20 Autor: alnilam. Gea. Tema: Mis sonetos y otros poemas Hay 11 comentarios.




Temas

Archivos

Enlaces

 

 
Julio 2007 | El espacio de Gea
Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]